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Qué es el BRIDGE > QUÉ ES EL BRIDGE > Aspectos generales

Aspectos generales

 

¿Cómo se puede explicar lo que es el Bridge, en términos simples? Digamos que es un deporte de la mente que enfrenta dos jugadores (una pareja) a otros dos, mediante una baraja de cincuenta y dos cartas.

 

Inicialmente, cada pareja debe alcanzar el mejor contrato utilizando un lenguaje codificado. Al final de esta fase una de las parejas se habrá comprometido a realizar un determinado número de bazas en el palo de triunfo elegido, pudiendo también elegir jugar sin triunfo. La decisión del contrato a jugar es el resultado de una meticulosa descripción de las cartas que tiene cada uno de los dos compañeros y del análisis del potencial que éstas tienen. Esta es la fase de la subasta. A continuación uno de los jugadores de la pareja tiene que hacer todo lo posible para lograr cumplir el contrato comprometido, en oposición a la pareja adversaria que intentará que no se cumpla este objetivo. Esta es la fase del carteo. En función del contrato fijado y de su cumplimiento o no, la partida se salda con un número de puntos para una de las parejas.

 

Esta simple explicación está lejos de poder demostrar todas las sutilezas del Bridge, pero sí es suficiente para dar una idea de todas las aptitudes que puede desarrollar el jugador con su práctica y, fundamentalmente, porqué en el desarrollo intelectual y cívico de un joven el aprendizaje del Bridge puede ser complementario a lo que el colegio le brinda, idea que se desarrolla en un posterior capítulo.

 

El Bridge puede ser considerado el rey de los juegos de mesa, no porque esté reservado a clases intelectualmente privilegiadas o porque sea el más sofisticado juego de cartas, sino porque es el único que tiene un conjunto de reglas perfectamente codificadas que son aceptadas mundialmente. Este estatus permite que rivalice con el ajedrez en el dominio de los deportes de la mente.

 

Su espectacular desarrollo y difusión se debe además y principalmente al hecho de que puede practicarse por cualquiera, a cualquier edad y en cualquier sitio, con costes prácticamente nulos; a que favorece la integración y las relaciones sociales; a que constituye un elemento educativo para los jóvenes, acostumbrándoles a observar y respetar reglas, al análisis, a la síntesis, a la deducción, a la lógica y a la racionalidad y, finalmente, a ser un ejercicio subsidiario para los ancianos para los que se convierte en una indispensable gimnasia de actividad mental.

 

El Bridge, además, permite las más inesperadas relaciones entre personas de diferentes edades, sexos, razas, niveles educativos, sociales, culturales y emocionales, ofreciendo la carencia del factor discriminatorio que existe en la mayoría de las disciplinas deportivas.

 

El Bridge es un juego apto para personas de todas las edades y condiciones. Es y ha sido el pasatiempo favorito de grandes personalidades del arte, la cultura, la política y el deporte: actores famosos como Omar Sharif, escritores como Agatha Christie, políticos como John Kennedy o Deng Xiaoping, empresarios como Bill Gates o militares como Manuel Gutiérrez Mellado forman parte de la innumerable lista de personalidades de todo el mundo que practican o han practicado este apasionante deporte de la mente.

 

Al Bridge se puede empezar y continuar jugando a cualquier edad, desde la etapa escolar hasta la tercera edad. Con más de ochenta años, el estadounidense Rapee se proclamó subcampeón del mundo de equipos en Ginebra en 1990, y su contemporáneo Jacoby se convirtió en campeón del mundo de parejas con 76 años. Para competir al Bridge a alto nivel se necesitan importantes dotes de resistencia y concentración, además de una idónea preparación psicofísica, puesto que la fatiga y el stress son intensos en competiciones que duran de cinco a quince días consecutivos, requiriendo la constante presencia en la mesa durante 10/12 horas al día, con sesiones de alrededor de tres horas cada una. Además es indispensable la capacidad psicomotriz que se desarrolla mediante el requerimiento de atención, memoria y ductilidad mental expuesta constantemente a un ejercicio de cálculo, deducción, análisis y síntesis.

 

El Bridge es, además, una disciplina de absoluto rigor moral, pues impone el respeto y observancia de precisas e inderogables reglas éticas y de juego, y constituye una práctica educativa para quien comienza. Además del reglamento que regula el desarrollo del juego, el Bridge posee un riguroso código ético que todos deben respetar. El Bridge representa en definitiva, un importante lugar de reunión, relación, encuentro y, por tanto de conocimiento e intercambio de factores culturales y costumbres ligadas a las respectivas raíces, orígenes y educación de aquellos que lo practican.

Asociación Española de Bridge. C/ Príncipe de Vergara 56, Bajo Puerta 7. Teléfono: 91 446 83 22 | email: aebridge@aebridge.com